miércoles, 10 de mayo de 2017

Cómo recuperarse de un fracaso laboral —Parte 3 Cómo superar la amargura

¿Qué es la amargura? Es el sentimiento de frustración que nubla el actuar racional. Si el motivo de la amargura es un fracaso laboral, podría permearse al resto de la vida de la persona: la familia, los amigos, los estudios, la pareja. Es posible que el amargado crea, —hasta se convenza— que todo en su existencia fracasará.

Pero, ¿cuál es la forma de curar la amargura?

  • ¿Las palabras dulces?
  • ¿Los consejos?
  • ¿Regañar al amargado?
  • ¿Rezar?
  • Ninguna de las anteriores.
Las palabras dulces desesperan al amargado. Los consejos le suenan como a regaños. Decirle al amargado que rece u ore funciona si la persona tiene fe. El asunto es que poseer bastante fe previene de la amargura. Porque la perspicacia es la cura de la amargura. Sí. Así de sencillo.

¿Qué es perspicacia? De acuerdo con la Real Academia Española es la "agudeza y penetración de la vista; o la penetración de ingenio o entendimiento." Tener agudeza para observar qué está ocurriendo, qué puede suceder y por qué está pasando, es sin duda, un muro protector, o mejor, una torre del vigía o atalaya, que permite "ver" más allá de una situación presente. Quien se amarga concentra toda su atención en el acto frustrante, en el fracaso, en lo negativo. Quien es perspicaz ve que el hecho trágico es momentáneo, que aún quedan muchas cosas por hacer, que el mismo hecho de estar al tanto de todo es una bendición, pues los "muertos no tienen conciencia de nada", ni pueden hacer nada. Teniendo vida se puede todo.

Ahora bien, ¿cómo desarrollar la perspicacia? Pues toma tiempo, pero se puede. Una medida sencilla es meditar todos los días al menos diez minutos. ¿Cómo? Pues la meditación es hablar con uno mismo, felicitándose por lo bueno, regañándose por lo malo y siempre, siempre, buscando la manera de ser mejor en el trato con los demás. Sin esto último, la meditación no produce frutos. A fin de cuentas, son las habilidades sociales la verdadera clave del éxito.

Lo siguiente es tomar acciones. Todo lo que redunde en bienestar. En principio puede ser limpiar la casa o poner música, luego leer anuncios de empleo o llamar a viejos amigos. Por supuesto, en esta breve entrada no se pretende abarcar cómo tratar las causas de todas las amarguras, sino la principal cura: la perspicacia junto con acción.



¿Cuál es la clave del éxito?

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