lunes, 11 de diciembre de 2017

Lo que debes saber sobre los "salarios fuera de nómina"

          Los "salarios" o "pagos" fuera de nómina son comunes en economías caóticas como la venezolana. No obstante, los principios que se muestran en este artículo se aplican a casi cualquier lugar civilizado.


¿Qué es un "salario fuera de nómina"?

          Un "salario fuera de nómina", llamado más apropiadamente "pago fuera de nómina" es aquel beneficio económico o ingreso que se otorga al trabajador y que no se refleja en el comprobante de pago o lista de nómina. Por lo general, sólo el trabajador y personal de confianza o de la directiva de la organización conocen de la existencia y monto de este beneficio. Puede ser lineal, por cantidad producida o comercializada, por incremento proporcional o una combinación de factores.

¿Por qué algunas empresas otorgan pagos fuera de nómina?

          Algunas empresas hacen a los trabajadores pagos fuera de nómina por varias razones, entre ellas están:
  • Reducción de impacto en prestaciones y utilidades sociales (beneficios anuales o al momento de finalizar la relación laboral).
  • Estímulo a personal especializado, cuya remuneración real no se desea reflejar en la nómina oficial a fin de evitar resquemores de otro personal especializado u homólogos.
  • Retención de talento humano en caso de "fugas de cerebros" por mejores oportunidades en el exterior, pero bajo criterio anterior, no se desea reflejar los beneficios en nómina oficial.
  • Flexibilidad al momento de remunerar de acuerdo con resultados de producción o comercialización, o al estado financiero de la organización.
  • No hace falta garantía de pago por escrito, pues de otro modo se hablaría de "bono", "bono de producción", "honorarios profesionales".
  • Se puede prescindir de personal especializado sin desembolsar montos elevados al momento de liquidaciones por terminación de relación laboral.

Desventajas para el trabajador

          No se alistan ventajas para el trabajador pues no existen beneficios sustantivos, reales, para el personal, sea especializado o no. Los beneficios de ingreso y reclutamiento son momentáneos, pues no existe grarantía por escrito.
  • Los ingresos por pagos fuera de nómina no tienen ninguna incidencia en el valor de la hora regular, nocturna o extra.
  • Los pagos fuera de nómina no incrementan las utilidades y las prestaciones sociales.
  • No hay garantía, salvo la palabra, de que el pago se efectuará con la regularidad acordada, ni en el monto establecido, pues la posibilidad de "peros" son potenciales. Asimismo, el monto y regularidad de los pagos fuera de nómina se pueden condicionar según el desempeño, ausencias y otras situaciones personales (en algunos casos de forma bastante subjetiva).
  • El salario registrado puede afectar las contrataciones futuras, pues comparativamente con las tablas de remuneraciones gremiales, el reclutador  puede plantear las preguntas: "¿por qué usted recibió remuneraciones por debajo de la escala?" Y en caso de estar de acuerdo con la escala, entonces su ingreso se verá muy afectado en la nueva organización que le contrate.
  • La situación financiera de la empresa, sea generada por malas decisiones estratégicas o comportamiento del mercado, se puede utilizar como excusa para no otorgar los pagos fuera de nómina.
  • En algunas organizaciones donde el personal es altamente social, los compañeros de trabajo, sobretodo homólogos, se preguntarán por qué usted tiene un nivel de vida mejor que el de ellos, si tienen nominalmente el "mismo" ingreso. Evidentemente, una persona puede tener rentas o ingresos adicionales, pero en empresa muy familiares y altamente sociales esta es una situación de "chismes" que puede acrecentar el estrés laboral.

Consideraciones finales

          Es verdad que el mercado laboral no siempre refleja los valores de esfuerzo, justicia y mérito. También es cierto que en lugares muy inestables como Venezuela, se pueden presentar anomalías que someten al trabajador a tomar una decisión difícil estilo "espada de Damocles". La necesidad de comer es, en la pirámide de Maslow, lo esencial. Sin embargo, no se recomienda a ningún trabajador, especializado o no, a laborar bajo este régimen de "pagos fuera de nómina".
         Finalmente, no es bueno ser dogmáticos. Deje por favor sus comentarios u opiniones acerca de cuándo puede ser prudente aceptar este tipo de beneficio. Siempre, por supuesto, haga como el toro del llano, que siempre tiene abiertos los ojos cuando embiste, en vez del toro de casta, que cierra los ojos y espera, por suerte, dar en el blanco.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Soy un fracasado

¿Por qué lees esto?
¿De veras te crees un fracasado?

¿Qué es un perdedor? Quien pierde. ¿Perder qué? No es hermenéutica o uso del lenguaje. Estamos en un mundo de parámetros y casillas. Somos seres sociales y deseamos formar parte de algo. Es normal tener miedo a fallar, sobretodo a nuestra familia.

No te dejes engañar por una escala de éxito. Nos hace humanos lo que nos supera, lo que está por encima, lo noble, lo elevado, lo bueno, lo bondadoso, lo iluminado. No así lo que nos envilece.

Si quieres darte por vencido, permíteme por favor advertirte: VAS A CONSUMIR MÁS RECURSOS MENTALES, EMOCIONALES Y MATERIALES SI SIGUES ATORMENTÁNDOTE. Ni por economía es rentable rendirse.

El remordimiento es el peor combustible. Es como gasolina contaminada. Te dañará todo tu sistema de generación de fuerza. USA UN FILTRO: oblígate a levantar. ¿Cuántas veces te has enfermado del estómago? ¿Acaso por ello dejaste de comer?

Claro, tú dirás: "Este tipo y su positivismo, todo lo ve fácil".

Sí, lo es. Puedes leer esto o si alguien te lo lee, escucharlo. Así que estás vivo. Comienza por contar tus dichas y si no tienes, créalas. Si quieres vete al pasado, pero no lo compares con el presente. Si visitas el ayer, que sea para suspirar agradecido por los buenos momentos.

¡No te rindas! Te lo dice quien se acaba de caer y no consigue una buena pomada para el golpe.

domingo, 3 de diciembre de 2017

¿Tienes un "jefe por accidente"?

Parece un título de una comedia o parodia, pero estos personajes existen. En nuestro continente con una penosa frecuencia. Pero, ¿qué es un "jefe por accidente"?

Más exactamente es un "jefe con suerte" o por el azar. Es decir, ha alcanzado su cargo por relacionarse con el empresario, dueño o alguien de la directiva de una empresa, por pura casualidad pues. En algunas ocasiones por casarse con alguien  —como los feudos y reinos antiguos—, consiguiendo una relación más estrecha en una organización. En otras ocasiones es por antigüedad o hasta le entregan el cargo por "no haber alguien más fiel" (esto último me han dicho ocurre mucho en la administración pública).

Es oportuno aclarar que no todos los "jefes por accidente" ejercen mal su gestión. Aunque hay, desde mi humilde perspectiva, una pasmosa casualidad entre la forma como llegaron al cargo y cómo lo ejercen.

A continuación algunos factores que he notado y qué hacer para lidiar con ellos.


  1. FACTOR MIEDO. El momento del parto fija improntas en el recién nacido, dicen algunos. Del mismo modo, la forma de llegar al cargo puede dejar huellas en el jefe por accidente y generar en él un miedo constante a ser destronado. A veces se refleja en cómo genera instrucciones: intimida, levanta la voz, parece ocupar más espacio físico cuando ordena, casi siempre permanece de pie o se levanta cuando usted está sentado. En fin, hay muchas señales. ¿Qué hacer? Déjele claro desde el principio que usted no es una amenaza y procure ser sincero si halaga cierta cualidad, pues, aunque puede pensar mucho en lo que le dicen, en general no son tan estúpidos.
  2. FACTOR ERROR. Como el jefe por accidente debe mantener el mito de que ha sido "la mejor elección" pese a la forma como llegó al cargo, suele ser perfecto. Sí, el nunca comete un error. ¿Cómo suelen resolver esta falacia? Lamentablemente, algunos la resuelven dejando de gerenciar, que es peor que hacerlo mal. ¿Por qué? Porque la falta de gerencia es una pesadilla. Hasta la cucaracha cuando le quitan la cabeza sigue caminando a algún lado. Pero un departamento u organización sin cabeza, no va para ninguna parte, no hay rumbo que corregir. NO HAY. Además, es una pesadilla para subalternos y homólogos. Pues el jefe por accidente siempre le acusará: si usted toma la iniciativa ante su inacción, le recriminará de altanero e irrespetuoso; si usted espera que decida, entonces le expondrá como un perezoso y dirá que a usted "si no se le manda no trabaja." Algunos jefes por accidente son tan descarados que apelan al humor para encubrir su carencia de liderazgo. ¿Qué hacer? Procura dejar por escrito protocolos, instrucciones, minutas, todo lo que te sirva de respaldo, usa mucho el correo electrónico para ello. 
  3. FACTOR TIEMPO. Recuerde que este personaje querrá permanecer el mayor tiempo posible en el cargo. No obstante, suelen dedicar bastante tiempo durante el día en negocios alternativos, pegados al móvil, ya sea hipnotizados en mensajería o hablando como locos por el manos libres mientras caminan en la oficina de un lado a otro. Suelen hacer señal de alto con la palma de la mano si te atreves a entrar para entregar un reporte, solicitar una autorización o simplemente informar una novedad. ¿Qué hacer? Estudia su rutina. Escoge los mejores momentos para obtener su atención y si es algo que surge de repente, llámalo al móvil o envíale un mensaje instantáneo. 
  4. FACTOR MADUREZ. Como el jefe por accidente no llegó por méritos profesionales a su cargo, a veces no sabe cómo ganarse el respeto del personal a su cargo. Tal vez todo en la vida se le ha dado fácil o como decimos en estos lares "nació enmantillado." Entonces, a veces son muy emocionales o actúan como los niños cuando no tienen un juguete. Por cierto, también es común que se apasionen por un tema o hobbie y hablen de él con más pasión que de las actividades de la empresa. Son como niños. ¿Qué hacer? Escúchalo. Aunque desees matarte e imagines arrojándote por la ventana. Hazle preguntas sobre su hobbie o sobre su relato, pon la mejor cara de curiosidad que tengas. Tal vez recabes información que te resulte útil para luego captar su atención y exigir respetuosamente que mueva el trasero y tome decisiones. 
Esta no es una receta. Algunos jefes por accidente son realmente buenos y aprovechan la oportunidad para crecer, madurar como líderes y formar un equipo exitoso y proactivo. Cada jefe por suerte es distinto, a cada uno los factores señalados los influyen en intensidad variable. "Cada jefe es un mundo", así que no podemos encasillarlos, sea que hayan escalado por méritos o no.

Por favor, si has observado otros factores, o tienes alguna experiencia qué compartir, ¡COMENTA! Tus comentarios son bienvenidos, y si no estás de acuerdo, ¡pues mejor!  

Si, por casualidad, eres un jefe por accidente, explota tu situación para gestionar como un campeón. Recuerda, la principal fuente de sabiduría es tu staff. El respeto genera respeto. Si los tomas en cuenta en la subida, ya verás que contarás con ellos si, por las vueltas de la vida, te toca ir de bajada.

domingo, 26 de noviembre de 2017

¿Eres como la serpiente que entró al taller?

No soy whatsappero, pero me llegó esto y me gustó.

Una serpiente penetró en un taller de carpintería. Cuando resbaló, pasó por encima de una sierra y quedó ligeramente herida. De repente, se volvió y mordió la sierra, y mordiendo la sierra, ¡la serpiente quedó gravemente herida en la boca! 

Entonces, sin entender lo que estaba sucediendo y pensando que la sierra estaba atacándola a ella, decidió rodear la sierra para sofocarla con todo su cuerpo exprimiéndola con todas sus fuerzas, ¡pero terminó asesinándose por la sierra! 🐍🐍🐍🐍


  • A veces reaccionamos con ira para herir a aquellos que nos han perjudicado, pero después de todo nos damos cuenta de que nos estamos lastimando a nosotros mismos.
  • En la vida a veces es mejor ignorar situaciones, ignorar a las personas, ignorar sus comportamientos, ignorar sus palabras. 
  • A veces es mejor no reaccionar para no sufrir consecuencias que a veces pueden ser mortales o dañinas.
  • No dejes que el odio se apodere de tu vida porque el amor es más fuerte que cualquier cosa.
  • sabio y no permitas que el odio se apodere de ti...
  • No seas parte del problema, se parte de la solución, muchas veces ese problema nos puede matar por nuestra forma de actuar.

sábado, 25 de noviembre de 2017

The Good Doctor (serie TV 2017) —Lecciones de resiliencia

No me enganchan las series. Esta tampoco. Tan pronto descubro cuál es la fórmula y el nudo a resolver ya me aburre ver cómo va ocurriendo tal como esperaba. No obstante, esta entrada no va como crítica técnica o narrativa a la serie The Good Doctor, la cual es según he leído, una adaptación de una producción coreana.

Los flashbacks son un poco molestos porque explican demasiado. Menos mal que el personaje del doctor Glassman capturó mi atención. Me hizo preguntarme: ¿soy así? ¿Ayudo a los demás a ser resilientes? ¿De verdad?

Es que el personaje interpretado por Richard Schiff es de admirar. Ya es resaltante  que esté dispuesto a ayudar a alguien con autismo. Solemos alejarnos (o hasta rechazar) lo que no entendemos. Sobretodo en esta modernidad de redes sociales, likes y retweets. Todos queremos encajar en la sociedad. Bueno, unos más que otros.

Estaré muy pendiente del Dr. Aaron Glassman. Ojalá y no tenga una agenda oculta, pues sería refrescante un humano altruista y no tan ruin en una serie que persigue mostrarnos que todos encajamos. Me gusta cuando el Dr. Shawn Murphy (Freddy Highmore) le pide a la Dra. Claire Bwone (Antonia Thomas) que se comunique por él con los pacientes cuando teme cometer un error.

Hay muchas lecciones que aprender en esta serie.


  •  Reconocer los errores, 
  • estar dispuestos a ayudar,  guiando, sin imponer,
  • hacer nuestra parte,
  • no hacer mucho drama cuando hay un malentendido, sino seguir con lo sustantivo en mente, 
  • estar dispuestos a aprender de los demás y 
  • levantarse, siempre levantarse al nuevo día con una buena actitud de "saltar la cuerda" y activarnos para la vida.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Cómo mandar a mi jefe al carajo


¡ATENCIÓN! Esta NO es una apología a la vulgaridad.
Si no has leído el libro Como mandar a la gente al carajo! del psicólogo clínico César Landaeta H. te recomiendo que lo hagas. Es una muy buena obra para la salud mental, me atrevo a decir que más concreta que el clásico Evite ser manipulado de Wayne Dyer.

La intimidación es la clave del poder de muchos jefes, potenciada, claro está, por la actitud sumisa de los subordinados. La solución no es la rebelión. En todo caso, como señala Landaeta, "Pregúntese por su rol. ¿Es usted un subalterno incondicional, un esclavo sin derecho a pataleo, un miserable gusano no merecedor de respeto o consideración?" Si la respuesta es sí, usted está condenado. Si no, entonces hay que averiguar de dónde viene el temor que le inspira su jefe.

Ante las injusticias una clave es mirar a los ojos y usar un lenguaje corporal apropiado. Tampoco la idea es parecer un "gallito de pelea" y crear un ambiente conflictivo. No, se trata de trabajar en un entorno de madurez, donde la cuestión no es el organigrama de la empresa, sino el abuso de poder de un superior.

Landaeta indica que, "el verdadero poderoso sabe usar su poder y cuando lo usa uno lo sabe, porque generalmente no necesita amenazar, ni atropellar, ni recurrir a tramoyas o disfraces. (Y si no, pregúntele al Máximo Jefe allá arriba)." El autor aconseja respetarse a sí mismo y aprender a entenderse con el poder sin humillarse.

Hay muchos ejemplos de cómo mandar al jefe al carajo. Cuando el mío quiere lucirse delante de los demás tratándome como si fuese su servidumbre, suele responderle: "Estamos en un entorno profesional y no podría responderte profesionalmente delante de mis compañeros sin ocasionar un amotinamiento, de modo que por respeto al sistema, cualquier inquietud la podemos manejar usted y yo aparte." Claro, si parece que lo estoy apabullando, le digo "o tomándonos un café, claro, yo invito." A veces, los presentes suelen reaccionar riendo. Como ya tengo mi edad, con algunos jefes me pongo como a buscar algo perdido en el lugar y me preguntan, "¿qué buscas?" y respondo "estoy buscando la gerencia que está perdida, pero siempre encuentro es la soberbia." A veces, eso no calma los ánimos, pero al menos me contiene de estallar. Por supuesto, hay que tener cuidado, pues la lengua puede ser el explosivo más mortífero, cuya onda expansiva es proporcional a la "dulzura" del tono con el cual se emitan los "torpedos" léxicos.

En conclusión, "mandar al jefe al carajo" no es darle trompadas y graparle la renuncia en la frente. Los arrebatos le hacen más daño a usted que a él. Realmente se trata de no dejarse humillar ni alimentar el enfermizo abuso de poder de un jefe con dislexia de liderazgo. Si manejar la situación con asertividad y respeto no mejora su situación, entonces quien debe desplazarse a mejores aguas debe ser usted, a menos que desee aplicar para el cargo de su jefe. Usted decide. Lo que nunca, nunca, debe hacer es dejarse llevar a una relación de humillación que le marchite su vida profesional.
 


viernes, 17 de noviembre de 2017

Me quiero ir (de Venezuela)


Sin rodeos: si eres joven, ¡VETE!

En Venezuela no tendrás una vida mejor. Sin entrar en discusiones políticas o filosóficas de las cuales no se ocupa este sitio, podemos observar que la situación social de Venezuela se deteriora día a día. Si estás desesperado hoy, mañana lo estarás más. A menos que entres en el círculo inescrupuloso de especulación o crimen.

No se puede generalizar, pues quienes tienen cónyuge y/o hijos son casos que requieren mayores consideraciones. No obstante, si eres joven, ¡vete! ¿Te va a costar? ¡Claro! ¿Extrañarás tu cultura? Tal vez no. Eso depende de tu madurez y tu nivel de ciudadanía mundial. Si te encanta el caos, créeme que extrañarás mucho a Venezuela. A menos que migres a algún lugar del África Subsahariana.


  • Prepárate: aunque las tramitaciones son más civilizadas en otros países, no eres ciudadano de ese país, de modo que trata de apostillarte hasta el cerebro.
  • Mentalízate: el viaje será agotador. Lleva libros o algo con lo cual relajarte un poco. 
  • Será duro: vas a llorar de soledad, frustración o impotencia. El grado de migración venezolana es alto, de modo que podrás ser objeto de maltrato verbal o desprecio.
  • Pasarás "trabajo" buscando "trabajo": el dinero no se va a reproducir por sí solo, por favor, LUCHA con la TENTACIÓN de cobrar MENOS por tu TRABAJO. Esa es una de las razones de animosidad que enfrentan los migrantes: alteran el mercado laboral.
  • Respira hondo, sonríe: no te solucionará las cosas, pero te ayudará a no hundirte.
Joven, Venezuela está en una situación muy compleja y quedándote debes adaptarte a disfrutar del caos, la inseguridad y la escasez o: sufrir de otros factores en otro país. Mi experiencia laboral y lo que observo lo comprueban: si quieres desarrollarte de verdad, vete de Venezuela. Perdona la franqueza.



miércoles, 10 de mayo de 2017

Cómo recuperarse de un fracaso laboral —Parte 3 Cómo superar la amargura

¿Qué es la amargura? Es el sentimiento de frustración que nubla el actuar racional. Si el motivo de la amargura es un fracaso laboral, podría permearse al resto de la vida de la persona: la familia, los amigos, los estudios, la pareja. Es posible que el amargado crea, —hasta se convenza— que todo en su existencia fracasará.

Pero, ¿cuál es la forma de curar la amargura?

  • ¿Las palabras dulces?
  • ¿Los consejos?
  • ¿Regañar al amargado?
  • ¿Rezar?
  • Ninguna de las anteriores.
Las palabras dulces desesperan al amargado. Los consejos le suenan como a regaños. Decirle al amargado que rece u ore funciona si la persona tiene fe. El asunto es que poseer bastante fe previene de la amargura. Porque la perspicacia es la cura de la amargura. Sí. Así de sencillo.

¿Qué es perspicacia? De acuerdo con la Real Academia Española es la "agudeza y penetración de la vista; o la penetración de ingenio o entendimiento." Tener agudeza para observar qué está ocurriendo, qué puede suceder y por qué está pasando, es sin duda, un muro protector, o mejor, una torre del vigía o atalaya, que permite "ver" más allá de una situación presente. Quien se amarga concentra toda su atención en el acto frustrante, en el fracaso, en lo negativo. Quien es perspicaz ve que el hecho trágico es momentáneo, que aún quedan muchas cosas por hacer, que el mismo hecho de estar al tanto de todo es una bendición, pues los "muertos no tienen conciencia de nada", ni pueden hacer nada. Teniendo vida se puede todo.

Ahora bien, ¿cómo desarrollar la perspicacia? Pues toma tiempo, pero se puede. Una medida sencilla es meditar todos los días al menos diez minutos. ¿Cómo? Pues la meditación es hablar con uno mismo, felicitándose por lo bueno, regañándose por lo malo y siempre, siempre, buscando la manera de ser mejor en el trato con los demás. Sin esto último, la meditación no produce frutos. A fin de cuentas, son las habilidades sociales la verdadera clave del éxito.

Lo siguiente es tomar acciones. Todo lo que redunde en bienestar. En principio puede ser limpiar la casa o poner música, luego leer anuncios de empleo o llamar a viejos amigos. Por supuesto, en esta breve entrada no se pretende abarcar cómo tratar las causas de todas las amarguras, sino la principal cura: la perspicacia junto con acción.



viernes, 14 de abril de 2017

Cómo recuperarse de un fracaso laboral —Parte 2

En la entrada anterior se consideró la importancia del orden y la limpieza como primera acción frente a un fracaso laboral. A continuación la segunda acción: la estrategia. La estrategia es el arte de dirigir operaciones para alcanzar un objetivo. Por supuesto, cada paso del proceso debe darse con la optimización de beneficios y mínimos perjuicios.

La estrategia propuesta se presenta en tres fases: jerarquizar, balancear y avanzar.

Fase 1: Jerarquice

Establezca sus prioridades. Anote en una lista los factores importantes en su vida. Coloque un sistema de puntaje que valore la importancia y la urgencia. Puede clasificar por grupos: FAMILIA, SALUD, EMPLEO, EDUCACIÓN, entre otros. Si, por ejemplo, coloca en el grupo EMPLEO “Ser contratado como ingeniero de obras” anote detalles sobre distancia de su domicilio, honorarios esperados y las opciones probables.

Realice un calendario que indique el vencimiento de sus deudas y el monto de las mismas. Haga un presupuesto. Simplifíquese. Recuerde que las circunstancias han cambiado. No posponga las cosas ni sea indeciso. No sea perfeccionista. No se aísle de su familia. Sea franco con ellos y comunique su situación, sin ser alarmista, pero manifestando sus sentimientos respecto al fracaso y cómo espera superar el problema. No tema sentirse vulnerable. 

Fase 2: Balancee

Equilibre el trabajo y el entretenimiento. Si está buscando empleo, recuerde que su trabajo por ahora es buscar trabajo, lo cual suele ser agotador. Como sus ingresos han disminuido, no gaste dinero en entretenimiento costoso. Salga a dar un paseo. Camine. No se entregue a la TV. No haga maratones de películas ni seriales, eso consume mucho valioso tiempo. Procure alimentar el espíritu, no agobiarlo. Si escucha música, aproveche y baile, sea solo o con su familia. Duerma bien. No se deje controlar por sus deseos. No compre cosas innecesarias. El libro El arte de vivir. Sé feliz, nadie te está mirando dice: “Usted no paga las cosas con dinero; las paga con tiempo.” Tampoco olvide sus valores morales. 

Fase 3: Avance

Póngase metas realistas, lo cual no significa ser conformista o resignado. Recuerde que la recuperación es progresiva. Haga las cosas con amor. Proyecte el siguiente nivel que desea alcanzar. Por ejemplo, ha aceptado un empleo de asistente fue gerente: vea en modo avance, no se entrega a pensamientos derrotistas, sonría, compórtese con el mismo entusiasmo de cuando era gerente pero atendiendo sus labores de asistente con profesionalismo. Para algunas personas una técnica ha sido imaginar que son un tercero que se observa en su nuevo entorno; entonces, se dan cuenta que hasta la expresión facial dice mucho más sobre sí que su rendimiento laboral.

No olvide que la clave del éxito son las habilidades sociales. Usted no está sólo en este mundo. Ponga empeño en tratar bien a los demás (si anteriores compañeros de trabajo fueron  responsables de su fracaso laboral, no se deje llevar por prejuicios en su nuevo lugar).

La regla o principio de Pareto dice que el 80% de los resultados se obtienen con el 20% del esfuerzo. Lo mismo puede ser cierto de su avance y recuperación de un fracaso laboral. Si se siente estancado, puede ser que esté empeñado en consumir el 80% de la energía para obtener el 20% de sus metas.

En la última entrada de esta serie se presentarán consejos para la fase 3: AVANCE. 

¡Pon tu labor a tu favor!









miércoles, 15 de febrero de 2017

Cómo recuperarse de un fracaso laboral —Parte 1


¿Quién desea fracasar en su carrera? Nadie. Al menos nadie en su sano juicio. El éxito en nuestra profesión es una de las fuentes de satisfacción en la vida y una señal de nuestro crecimiento como personas.

Ahora bien, si nos enfrentamos a un fracaso laboral, ¿qué puede ayudarnos a sobreponernos? Antes de responder, se debe aclarar que no existen fórmulas para la resiliencia. No obstante, sí existen principios generales que coadyuvan a restablecernos como seres productivos y madurar.

Primero, se debe tener presente que un fracaso laboral para una persona puede no serlo para otra. Por ello es oportuno definir qué es un fracaso laboral: es todo aquel evento adverso a nuestro desarrollo profesional. Podría ser un despido, una renuncia forzada, un cambio de puesto de trabajo, un nuevo empleo con un ingreso más bajo o en un área que no nos gusta, pérdida de la confianza ante la empresa por un error cometido, traslado a otra ciudad, cambios o improvisación de los horarios, mayor carga de trabajo, estancamiento…

Este es el primero de una serie de tres artículos sobre acciones útiles para recuperarse tras un fracaso laboral. En realidad, son principios, que, llevados a la práctica pueden resultar muy efectivos para la resiliencia ocupacional.

El orden y la limpieza

¿Cómo puede ser el orden algo útil cuando se pasa por un fracaso laboral? ¿Qué tiene que ver la limpieza? Pues bien, ante una situación adversa, una respuesta de brazos caídos puede ser natural. Podríamos quedarnos como desactivados, desmotivados, inertes, o apáticos ante el problema.
Por ello, el orden y la limpieza son eficaces. El orden exige capacidad de pensar, mover cosas y agruparlas, organizarlas,  disponerlas de manera práctica. Mientras que la limpieza cambia la apariencia nuestro entorno, lo embellece y contribuye al mantenimiento de valiosos bienes.  Ambos exigen de usted movimiento, acción, empeño, esmero, en fin… amor por lo que es suyo.

Tras un huracán, las labores de reconstrucción iniciales pueden ser tímidas. Se van recogiendo  despojo del vendaval uno por uno con lágrimas y suspiros. Sin embargo, a medida que se van recogiendo y se unen más manos amigas, la acción de recuperación va cobrando fuerza y cuando menos se piensa, la comunidad ha rencausado su vida.

Lo mismo pasa tras un fracaso laboral. Ordenar y limpiar es un principio precioso. Si es necesario, saque tiempo extra o llegue más temprano. Si ha perdido su empleo, entonces ordene y limpie su puesto de trabajo antes de entregarlo. No se deje llevar por la amargura. Piense en que le gustaría que hicieran lo mismo por usted. Si perdió su trabajo y debe empezar a buscar, ordene y limpie su casa. Busque tutoriales y repare cosas. No se eche a morir.

En su nuevo puesto o empleo, mantenga su sitio limpio y ordenado. Tampoco se obsesione como si fuese el personaje de “Robotina”, limpiando y ordenando. Recuerde: no es actuar para olvidar el fracaso, es actuar para superarlo.

Tal vez usted piense que en sus nuevas circunstancias será duro “surgir de nuevo”. Pero manteniendo su nuevo entorno limpio y ordenado está transmitiendo un mensaje incalculable: “soy digno de confianza; me quiero y cuido cuanto me rodea”. Eso vale mucho más que mil títulos universitarios. Por otro lado, advierta que usted no lo hará para ser visto, esa es una forma de adulación indirecta muy ridícula. Usted lo hace por su propio bien y el de sus semejantes.

En el aspecto práctico, recuerde tener siempre los implementos necesarios para el orden y la limpieza. Productos, herramientas y utensilios. Sea abierto a nuevas recomendaciones de cómo guardar, colocar o almacenar cosas. Tenga cuidado con los productos de limpieza, escoger el inadecuado puede estropear un equipo costoso. Preste mucha atención. No haga por hacer. Pida consejos. Ordene y limpie con actitud, si puede cante o tararee. Póngale cariño.

Verá cómo todo es parte del éxito, ¡adelante!

¿Cuál es la clave del éxito?

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